Macetas con hortalizas en el suelo de un balcon

Casi todas las cosechas que hemos perdido en el balcón se explican por lo mismo, y no es el riego ni el abono: es que la maceta era pequeña. Un tomate en un tiesto de 10 litros no da la mitad que uno en 30, da bastante menos de la mitad, y en agosto se nos muere aunque lo reguemos todos los días.

La cuenta que lo explica cabe en dos líneas y las tablas de litros por cultivo, en una pantalla. Con eso ya no se vuelve a comprar la maceta por lo bonita que queda.

La maceta no es un sitio donde poner tierra, es un depósito de agua

Un sustrato bueno de saco retiene, disponible para la planta, alrededor de un tercio de su volumen en agua. Los otros dos tercios son partícula sólida y aire, y el aire hace falta: una raíz encharcada se asfixia igual de rápido que se seca una en falta.

Con esa proporción la cuenta sale sola. Una maceta de 10 litros llena de sustrato guarda unos 3 litros de agua que la planta puede usar; una de 30 litros guarda unos 10.

Ahora, lo que bebe la planta. Un tomate indeterminado en plena producción, en un balcón peninsular en agosto y con sol de tarde, gasta entre 3 y 5 litros de agua al día, que es la horquilla que manejan las guías de cultivo en contenedor. Un cherry o una variedad determinada se queda en 1,5 o 2 litros.

Junta las dos cifras y tienes el diagnóstico:

  • Tomate grande en 10 litros: el depósito da para menos de un día. Si riegas a las 8 de la mañana y hace 36 grados, a las 6 de la tarde la planta lleva horas pasando sed.
  • El mismo tomate en 30 litros: el depósito da para dos o tres días. Un despiste no mata nada.

Y ahí está el fenómeno que todos hemos visto y que parece magia negra: la tomatera que se marchita a media tarde y amanece perfecta. No está enferma, se ha quedado sin depósito. Cada uno de esos episodios cuesta flores, cuaje y frutos partidos cuando el riego vuelve de golpe.

El otro motivo: la raíz que no cabe

El agua es la mitad del asunto. La otra es que la raíz necesita sitio físico, y en 4 o 5 litros no lo tiene ninguna planta de fruto.

Cuando el cepellón toca las paredes por todos lados, la planta lo detecta y frena: deja de crecer, adelanta la floración y produce menos y más pequeño. Por eso las tablas de las extensiones agrarias empiezan el tomate indeterminado en 38 litros y no bajan del pimiento de 10 a 15, como recoge esta tabla de tamaños por cultivo.

Con la zanahoria se ve de forma literal: si la raíz llega al fondo antes de tiempo, se tuerce o se bifurca, y ya no hay arreglo. Necesita 30 cm de profundidad aunque los litros totales sean pocos. En las hortalizas de raíz manda el fondo, no el ancho.

Litros por cultivo, para un balcón

Esta es la tabla que nos habría ahorrado tres veranos. Son mínimos para una planta por maceta, en clima peninsular. Si tu balcón mira al sur y le da el sol de tarde, sube un escalón en todo lo que sea de fruto.

Cultivo Litros mínimos Profundidad El motivo
Lechuga, rúcula, espinaca 4-6 L 15-20 cm Raíz superficial y se cosecha joven
Rabanito 3-5 L 15 cm Ciclo de 25-35 días, no da tiempo a más
Fresa 3-5 L 20 cm Poca raíz, pero se seca rapidísimo
Aromáticas de mata (tomillo, romero) 5 L 20 cm Prefieren quedarse cortas de agua
Acelga 10 L 25 cm Se cosecha durante meses, no una vez
Zanahoria 10 L 30 cm Manda el fondo: si toca, se tuerce
Pimiento 12-15 L 30 cm Planta pequeña con mucha demanda de agua
Tomate cherry o determinado 20 L 35 cm Bebe 1,5-2 L al día en verano
Berenjena 20 L 35 cm Ciclo largo y fruto pesado
Calabacín 30-40 L 35 cm Hoja enorme, evapora muchísimo
Tomate indeterminado 35-40 L 40 cm Bebe 3-5 L al día en agosto
Patata 40 L 40 cm La cosecha está en el volumen, literalmente

Un apunte sobre las jardineras alargadas de barandilla, que es lo que más se vende: una de 60 cm de largo suele quedarse en 12 o 15 litros. Da para tres lechugas holgadas. No da para un tomate, aunque en el dibujo del envase salga uno.

Cómo salir del apuro si la maceta ya es pequeña

A mitad de temporada no siempre se puede trasplantar. Con lo que hay:

  • Agrupa las macetas pegadas unas a otras. Se dan sombra en los laterales y el sustrato pierde bastante menos agua que una maceta suelta expuesta al viento por sus cuatro caras.
  • Sube la frecuencia del riego, no la cantidad. Si el depósito es de 3 litros, echar 5 de golpe solo sirve para que salgan 2 por el agujero. Dos riegos de 1,5 litros al día ganan a uno de 3.
  • Tapa la superficie con 2 o 3 cm de paja, corteza o las propias hojas de la poda. En una maceta de 10 litros la evaporación directa del sustrato es una fracción enorme del total, y en una de 40 casi no se nota.
  • Cambia lo que plantas. En 10 litros no habrá un tomate decente, pero sí unas acelgas estupendas durante 6 meses. Es más sensato adaptar el cultivo a la maceta que al revés.
  • Plato debajo, solo de junio a septiembre. En pleno verano es un colchón útil; el resto del año se convierte en agua estancada y raíces podridas, así que se retira.

Si estás montando el huerto ahora y todavía puedes decidir, el litro es el criterio antes que el precio o el color. En nuestros consejos para preparar una mesa de cultivo está la alternativa cuando el balcón da de sí, y en qué tipo de tierra es la más adecuada está la otra mitad de la ecuación: un sustrato compactado no llega a ese tercio de agua disponible y todas las cuentas de arriba empeoran. Para la frecuencia según la estación lo tenemos desglosado en cómo y cuándo regar, y para las dos semanas peores del año, en qué hacer ante una ola de calor.

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