Cultivar rúcula en un huerto urbano es mucho más fácil de lo que imaginas, por ello son muchas las personas que se animan a cultivar esta planta en su huerto ecológico de casa y disfrutar de sus magníficas propiedades. La gran ventaja que ofrece la rúcula es que con pocos cuidados se pueden lograr unos resultados muy buenos.

Con un sabor picante y algo amargo, la rúcula es muy apreciada en el mundo de la cocina, de ahí que se haya puesto tan de moda tanto en huertos urbanos como en restaurantes de alta cocina, de hecho puede afirmarse que se ha convertido en el ingrediente estrella de la cocina de autor gracias a su característico sabor. Es precisamente por lo que no ha de faltar en tu mesa. Si te interesa saber cómo cultivar rúcula en un huerto urbano, ¡no dejes de leer!

Consejos para cultivar rúcula en un huerto urbano

Para poder cultivar rúcula en un huerto urbano resulta conveniente que tengas en consideración los siguientes consejos para lograr unos buenos resultados y poder disfrutar de este alimento siempre que lo desees:

Clima

La rúcula es una planta que prefiere los climas cálidos, sobre todo aquellos que se sitúan entre los 15ºC y los 25ªC, pero también se debe indicar que son capaces de soportar climas de 0ºC, aunque la planta no crecerá con la misma facilidad. Es decir, puede cultivarse en cualquier época del año, pero si no se desea que su crecimiento se retrase, lo mejor será apostar por cultivarla en las estaciones de primavera y verano.

Luz

Se trata de una planta que necesita estar expuesta a la luz solar para su correcto crecimiento, pero siempre de manera moderada ya que de lo contrario ello podría dar lugar a que las hojas de la rúcula tuvieran un sabor excesivamente amargo.

Riego

Se trata de una planta que precisa de riegos regulares pero que no sean demasiados abundantes. Es ideal que se mantenga una humedad constante, pero que no resulte excesiva y pueda llegar a afectar al desarrollo de la planta.

Siembra

Puedes sembrarlas en semilleros o bien directamente sobre el suelo donde se va a realizar el cultivo definitivo, teniendo presente que se deberá dejar una distancia entre planta y planta de 30 cm2. Es conveniente que las semillas disfruten de una temperatura que ronde los 21 y 25 ºC. La siembra de las semillas se debe realizar a unos 2 cm. de profundidad. Cuando las plantas de los semilleros alcancen unos 10 cm. de altura, se podrán trasplantar a su lugar definitivo.

Suelos

Crecen bien en suelos calcáreos y que estén ligeramente sueltos, es decir, suelos que le ofrezcan un buen drenaje para evitar la asfixia en caso de que el riego resulte excesivo. Aunque no se trata de una planta exigente, crece mucho mejor en suelos ricos en materia orgánica. No necesita de macetas o jardineras demasiado profundas.

Plagas y enfermedades

Esta planta debe ser controlada, ya que la misma puede sufrir el ataque de hongos como la roya y el oídio, además de poder ser devorada por el pulgón y las orugas.

Cultivar rúcula en un huerto urbano es realmente sencillo, ¿te animas a probar?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *