La contaminación ambiental que reina en la gran mayoría de la ciudades puede afectar a los huertos urbanos que se crean en los hogares. Aunque se han realizado infinidad estudios sobre las consecuencias del cambio climático sobre los alimentos que se cultivan, no se ha prestado tanta atención a la contaminación. Entonces, ¿cómo afecta la contaminación a nuestro huerto?

Si bien es cierto que los huertos urbanos se enfrentan a ambientes hostiles que en nada puede compararse a los entornos rurales, debe decirse que si que se pueden tomar ciertas medidas para poder mitigar dicho problema y que aquello que se cultiva se vea lo más mínimamente afectado.

¿Cómo afecta la contaminación a nuestro huerto?

Los huertos urbanos se han puesto muy de moda en los últimos años debido a que se presenta como una estupenda manera de extender la conciencia ecológica y contribuir a desarrollar ciudades que sean sostenibles, pero ello no evita que aquello que se cultiva en nuestro huerto urbano se pueda ver afectado por la contaminación ambiental del entorno.

Hay que ser especialmente cuidadosos a la hora de crear un huerto urbano, ya que los mismos son propensos a verse contaminados principalmente por metales pesados, sobre todo por plomo, así como zinc, mercurio o cadmio. La contaminación del agua de riego, así como la contaminación del suelo, pueden dar lugar a que la contaminación termine en nuestros alimentos ecológicos.

Los expertos indican que tan perjudicial resulta ingerir estos alimentos como aquellos que se han desarrollado empleando pesticidas y aditivos sintéticos, ya que los mismos resultan verdaderamente dañinos para la salud. Ahora que sabes cómo afecta la contaminación a nuestro huerto es interesante conocer algunos consejos para reducirla.

Cómo mitigar la contaminación en tu huerto urbano

Debe decirse que, a pesar de todo lo anteriormente mencionado, se pueden tomar diferentes medidas para conseguir una reducción de la contaminación. A continuación encontrarás algunas recomendaciones que pueden serte de gran ayuda para conseguir que tus cultivos urbanos se vean lo más mínimamente afectados por la contaminación ambiental y absorban la menor cantidad de toxinas:

  1. Incrementa la alcalinidad de la tierra o suelo en el cual son cultivadas tus plantas puede ayudarte a dificultar que tus cultivos absorban metales pesados
  2. Lava con abundante agua los vegetales que vas a consumir te permitirá terminar con gran parte de la contaminación
  3. Evita en la medida de lo posible el uso de pesticidas de cualquier tipo, ya que ello afectaría al crecimiento a la planta
  4. Evita el abuso de abonos nitrogenados, ya que los mismos amenazan con contaminar tus cultivos
  5. Escoge aquellos cultivos que destaquen por absorber una menor cantidad de toxinas, como las fresas, los tomates o las calabazas, ya que algunos cultivos son propicios a absorber contaminantes del entorno como las espinacas, los tubérculos o las hortalizas de raíz
  6. Evita crear huertos urbanos en zonas próximas a industrias, fábricas, actividades de fundición, construcciones, actividades de reciclaje, etc.
  7. Protege tus cultivos de la lluvia si los mismos se encuentran en exteriores, de este modo evitarás que se puedan ver afectados por la lluvia ácida, provocando no solo una mayor contaminación de éstas, sino que hará que sean más débiles y vulnerables a las plagas
  8. Si tus cultivos se encuentran en el interior de la vivienda, evita que estén cerca de paredes pintadas, ya que determinadas pinturas poseen plomos, entre otros metales pesados

Sabiendo cómo afecta la contaminación a nuestro huerto y cómo mermar el problema, podrás disfrutar de tus alimentos ecológicos en casa, disfrutando de su sabor y sus propiedades. ¡Buen provecho!

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